En un botón de emergencia con localización, solo ven la ubicación las personas que la propia persona que lleva el dispositivo ha designado: normalmente familiares y la central de emergencias. En NOA, la ubicación se transmite de forma predeterminada únicamente cuando se pulsa el botón de emergencia. La localización permanente requiere el consentimiento expreso y revocable en cualquier momento de la persona que lleva el dispositivo.
¿Qué significa la localización en un botón de emergencia?
La localización es la determinación técnica de la ubicación actual de un dispositivo, para que la ayuda llegue al lugar correcto. Un botón de emergencia móvil calcula la ubicación mediante señales de satélite (GPS) y, de forma complementaria, a través de la red de telefonía móvil. Un botón de emergencia móvil no es, por tanto, un rastreador para el día a día, sino un aparato que en caso grave responde a una sola pregunta: ¿dónde se encuentra la persona en este momento?
La diferencia respecto a la teleasistencia domiciliaria clásica está precisamente en esa referencia al lugar. Un sistema de teleasistencia domiciliaria conoce siempre una única dirección, la de la vivienda. Un botón de emergencia móvil funciona también en la puerta del jardín, en el supermercado o de camino al médico. Esa libertad de movimiento es el verdadero propósito de la localización.
La precisión de la localización no es la misma en todas partes. Al aire libre, una posición GPS suele situarse en el rango de unos pocos metros. Dentro de edificios, en patios interiores estrechos o en aparcamientos subterráneos, la señal de satélite se debilita y la ubicación calculada pierde exactitud. Por eso la localización nunca sustituye a la conversación: quien puede hablar dice por teléfono dónde se encuentra.
¿Quién puede ver realmente la ubicación?
La ubicación la ve exclusivamente un círculo pequeño y claramente designado: las personas de confianza que la persona que lleva el dispositivo ha inscrito en su cadena de emergencia y, en caso de alarma, la central de emergencias. No existe ningún mapa público, ningún acceso para vecinos y ningún comercio con datos de movimiento.
En NOA, el orden está elegido de forma deliberada: primero se avisa a la familia y a las personas de confianza, y la central de emergencias 24/7 queda detrás como respaldo por si nadie de la familia reacciona. La ubicación recorre así la misma cadena que la propia llamada de emergencia y no se difunde más ampliamente que la ayuda.
Quién figura en esa cadena de emergencia lo decide la persona que lleva el dispositivo. Los nombres se pueden añadir y volver a borrar. Justamente ese punto tranquiliza a muchas personas mayores: la localización no es un camino de ida hacia el control, sino una lista que cada cual gestiona por sí mismo.
¿Cuándo se transmite la ubicación, solo en una emergencia o de forma permanente?
En el funcionamiento estándar, el dispositivo NOA transmite la ubicación únicamente cuando se pulsa el botón de emergencia. Entre dos alarmas no se genera ningún perfil de movimiento. Quien lleva el botón de emergencia y no lo pulsa no es seguido en ningún momento.
Existen además funciones que algunas familias piden expresamente: una visualización continua de la ubicación, zonas seguras con aviso al salir de ellas, una vigilancia de inactividad o un historial de ubicaciones guardado. Estas funciones adicionales no vienen preactivadas en NOA. Solo entran en vigor cuando la persona que lleva el dispositivo da su consentimiento por escrito.
La separación entre la localización en caso de emergencia y la localización permanente es importante, porque ambas situaciones tienen su razón de ser:
- Para la mayoría de las personas basta por completo con la localización en caso de emergencia, porque el botón de emergencia solo debe revelar algo sobre el lugar donde se está cuando ocurre algo grave.
- En una demencia incipiente, en cambio, una localización permanente puede ser el motivo por el que una persona todavía pueda salir a pasear sola.
- Entre ambos caminos hay siempre una decisión consciente y no un ajuste previo que nadie ha notado.
¿Qué derechos tiene la persona que lleva el dispositivo?
Los datos de ubicación son datos personales. En la Unión Europea y en el Espacio Económico Europeo se les aplica el Reglamento General de Protección de Datos (en 2026). El Reglamento otorga a la persona afectada, entre otros, el derecho a solicitar información sobre los datos guardados sobre ella y el derecho a retirar en cualquier momento, con efecto para el futuro, un consentimiento ya concedido.
Para un botón de emergencia con localización, eso significa tres cosas muy concretas. En primer lugar, una localización permanente debe ser voluntaria, porque nadie puede activarla de forma tácita. En segundo lugar, debe quedar claro qué personas pueden consultar los datos de ubicación. En tercer lugar, revocar el permiso debe ser tan sencillo como concederlo.
Por eso NOA trabaja para la localización permanente con un formulario de consentimiento por escrito. En ese formulario, la persona que lleva el dispositivo indica por sí misma qué funciones de localización están permitidas y qué personas pueden consultar la ubicación. Si una persona ya no puede prestar por sí misma un consentimiento válido, firma su representante legal y adjunta un justificante de la facultad de representación.
¿Cómo hablar de la localización sin que suene a vigilancia?
La conversación funciona mejor cuando la localización se describe como una herramienta para la libertad y no como un instrumento de control. La frase Así puedo ver dónde estás genera rechazo. La frase Así los servicios de emergencia te encuentran si ya no puedes decir dónde estás describe la misma tecnología y acierta con su verdadero propósito.
Para esa conversación, en muchas familias ha dado buen resultado el siguiente orden:
- Aclare primero qué problema se quiere resolver, porque una caída en el jardín es algo distinto de salir de casa por la noche a causa de una demencia.
- Empiece por el nivel más pequeño que resulte suficiente, es decir, por la localización exclusivamente en caso de emergencia.
- Decidan juntos qué personas pueden ver la ubicación y anoten esos nombres por escrito.
- Acuerden un momento para revisar de nuevo la configuración, por ejemplo al cabo de medio año o después de una estancia hospitalaria.
- Comprometan de forma expresa que el consentimiento puede retirarse en cualquier momento sin que el botón de emergencia quede por ello inservible.
El último punto es el más importante. Un botón de emergencia pierde su efecto si se lleva a escondidas o si provoca discusiones constantes. Un dispositivo cuya configuración la persona que lo lleva conoce y ha ayudado a definir se utiliza de forma mucho más fiable.
Preguntas frecuentes
¿Puede mi familia ver en todo momento dónde estoy?
No, mientras la localización permanente no se haya activado de forma expresa. En el funcionamiento estándar, el dispositivo NOA envía la ubicación únicamente al activarse una llamada de emergencia. La visualización continua de la ubicación para los familiares es una función adicional que exige el consentimiento por escrito de la persona que lleva el dispositivo y puede desactivarse en cualquier momento.
¿Qué precisión tiene la localización de un botón de emergencia móvil?
Al aire libre, la precisión de una posición GPS suele situarse en el rango de unos pocos metros. Dentro de edificios, sótanos o aparcamientos subterráneos, la señal de satélite se debilita y la posición calculada puede volverse mucho más imprecisa. Por eso sigue siendo importante hablar con la central de emergencias: una indicación hablada del lugar suele ser más precisa que cualquier coordenada.
¿Qué ocurre con los datos de ubicación después de una llamada de emergencia?
La ubicación transmitida durante la alarma sirve para llevar la ayuda al lugar correcto y se trata como parte de la documentación de la alarma. En la Unión Europea y en el Espacio Económico Europeo, las personas afectadas tienen derecho a solicitar información sobre los datos guardados sobre ellas. En caso de duda, pregunte directamente al proveedor por el plazo de conservación.
¿Puedo retirar un consentimiento que ya he dado?
Sí. El consentimiento para la localización permanente es voluntario y puede revocarse en cualquier momento con efecto para el futuro. El botón de emergencia sigue funcionando después y simplemente vuelve al funcionamiento estándar, en el que la ubicación se transmite exclusivamente en caso de alarma. Una revocación desactiva por tanto la función adicional, no la seguridad.
NOA no es un producto sanitario y no sustituye la atención médica ni los cuidados profesionales.