Qué hacer después de una caída: acertar en los primeros minutos
Una caída ocurre en segundos, pero lo que sucede en los minutos siguientes suele determinar el desenlace más que la caída en sí. Es comprensible que muchas personas se centren en la prevención. Sin embargo, hay una pregunta igual de importante: ¿qué hacer cuando ocurre de todos modos?
Esta guía está dirigida tanto a las personas mayores como a sus familiares. Explica, paso a paso, cómo actuar con calma en los primeros minutos tras una caída, ya sea la propia o la de otra persona.
Lo primero: mantener la calma y no levantarse de inmediato
El primer impulso tras una caída casi siempre es levantarse deprisa, por vergüenza, susto o reflejo. Precisamente eso es lo más arriesgado. Incorporarse con demasiada prisa puede provocar mareo, una nueva caída o agravar una lesión ya existente.
Tómese un momento. Respire con calma. Quédese de momento donde está y hágase una idea de la situación.
Revisar el cuerpo: ¿dónde duele?
Antes de moverse, compruebe con calma si siente dolor y dónde.
- Mueva con cuidado brazos, piernas, manos y pies
- Preste atención a un dolor intenso, un entumecimiento o la imposibilidad de mover alguna parte del cuerpo
- Compruebe si se ha golpeado la cabeza
Si tiene un dolor fuerte, no puede mover un miembro, sospecha una fractura o se ha golpeado la cabeza: no se levante. Permanezca en el suelo y pida ayuda.
Si parece posible levantarse: paso a paso
Si se siente ileso y con fuerza suficiente, incorpórese despacio y por etapas, nunca de golpe.
- Gírese primero de lado y descanse un momento
- Póngase a cuatro patas
- Desplácese hasta un mueble estable, como una silla
- Apóyese con ambas manos y levántese despacio
- Siéntese primero y espere a sentirse estable
Haga una pausa entre cada paso. Si aparecen mareo o dolor, deténgase.
Si no es posible levantarse: pedir ayuda y no enfriarse
Si no consigue levantarse solo, lo más importante es llamar la atención y evitar el frío.
- Pida ayuda en voz alta o golpee una pared o un radiador
- Use un teléfono o un botón de emergencia si están a su alcance
- Acerque hacia usted una manta, un cojín o ropa
- Intente llegar a una alfombra o a una superficie blanda
- Mueva de vez en cuando brazos y piernas para activar la circulación
Por qué son tan importantes los primeros minutos
Quien permanece mucho tiempo tendido e indefenso en el suelo tras una caída corre riesgo incluso sin una lesión grave. Los especialistas hablan de la estancia prolongada en el suelo. En una hora pueden aparecer hipotermia, problemas circulatorios, úlceras por presión y pérdida de masa muscular. Y cuanto más tiempo permanece alguien solo, mayor es la preocupación y más difícil resulta actuar con calma.
Por eso: cuanto antes se dé cuenta alguien de que se necesita ayuda, mejor. Ahí es precisamente donde demuestra su valor una previsión bien pensada para emergencias.
Organizar la ayuda: ¿quién debe estar localizable?
Lo ideal es que quienes reaccionen primero en una emergencia sean personas de confianza: familia, vecinos o amigos cercanos. Conocen a la persona, saben dónde vive y pueden llegar rápido o pedir más ayuda.
Un botón de emergencia móvil como NOA conecta, con solo pulsarlo, precisamente con esas personas de confianza y envía a la vez la ubicación GPS, incluso fuera de casa, cuando no hay ningún teléfono cerca. Si no se puede localizar a nadie del círculo personal, una central de emergencias disponible 24/7 sirve además de respaldo. Así se crea una red de seguridad formada por personas de confianza y apoyo profesional.
Aunque no haya lesión visible: tomarse la caída en serio
Aunque después de una caída parezca que todo está bien, no conviene restarle importancia. Muchas caídas tienen una causa que puede repetirse.
- Haga que un médico investigue las posibles causas, como problemas de circulación, mareos o pérdida de visión
- Haga revisar su medicación, ya que algunos fármacos favorecen los mareos
- Tome en serio un posible miedo a caer, pues suele llevar a moverse menos y aumenta así el riesgo de nuevas caídas
Cómo prepararse desde hoy
El mejor momento para prepararse ante una caída es antes de que ocurra.
- Tenga siempre a mano un teléfono o un botón de emergencia
- Registre contactos de emergencia fijos y háblelo con ellos
- Elimine los obstáculos que hacen tropezar en la vivienda
- Practique con calma cómo levantarse de forma segura
Estar preparado para una emergencia significa perder menos tiempo en el momento de la caída y ganar seguridad en el día a día.
Conclusión
Una caída asusta, pero no es motivo de pánico. Mantener la calma, revisar el cuerpo, levantarse con cuidado o pedir ayuda de forma decidida permite superar esos primeros minutos decisivos. Y saber de antemano cómo llegar rápido a las personas adecuadas ofrece una doble protección.
Aviso: Este artículo tiene una finalidad informativa general y no sustituye el consejo médico ni de enfermería. En caso de lesión, síntomas persistentes o una emergencia médica, contacte con los servicios de urgencia o con su médico. NOA no es un producto sanitario.